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En mi lista de deseos: la DJI Osmo Pocket 4P
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Escribo historias oscuras, pero también me gustaría mostrar cómo nacen y adónde me llevan: lecturas, visitas, paseos por Leonberg, pequeños momentos entre dos capítulos. En Instagram y Threads, en vídeos cortos y, a ser posible, en vertical. Para eso me encantaría tener una cámara que quepa en el bolsillo de la chaqueta: la DJI Osmo Pocket 4P. Todavía no la he comprado; está en mi lista de deseos.
¿Por qué una cámara aparte?
El móvil ya hace mucho. Pero quien graba en movimiento —caminando, hablando y pendiente de la imagen a la vez— necesita un pulso firme, o un estabilizador. Eso es justo la Pocket 4P: una cámara pequeña sobre un estabilizador de tres ejes, de casi 16 centímetros de largo y 230 gramos de peso. El estabilizador compensa los movimientos de la mano para que la imagen se mantenga estable al caminar. Además, la cámara puede seguir a un sujeto (DJI lo llama ActiveTrack), algo muy práctico cuando grabas sin ayuda y sales tú en el plano.
Lo que me gusta
Dos cámaras en lugar de una. La principal tiene un sensor de 1 pulgada y un gran angular de 20 mm (equivalente en formato completo): sitio de sobra para mí y para la calle que tengo detrás. La segunda trabaja a 60 mm con una apertura de f/1,8, es decir, el triple de distancia focal. Está pensada para retratos y para esos momentos en los que no puedo acercarme más, por ejemplo en una lectura, desde la tercera fila.
Vertical, sin rodeos. La cámara graba directamente en 9:16, hasta 3K: justo el formato que piden los Reels y las Stories. En horizontal también, claro: en 4K hasta 60 fotogramas por segundo y, a cámara lenta con la lente principal, incluso hasta 240.
Luz y sombra. Mis libros son oscuros, y buena parte de lo que quiero grabar también: la luz del atardecer, las velas, la niebla sobre el casco antiguo. DJI indica hasta 17 pasos de rango dinámico para la cámara principal, con el perfil de color plano D-Log 2, pensado para la edición. Me gustaría comprobar por mí misma cómo queda eso en la niebla de noviembre de Leonberg.
Sonido y almacenamiento. Lleva tres micrófonos integrados, además de 103 GB de almacenamiento interno y una ranura para tarjetas microSD de hasta 1 TB.
Por qué el Vlog Combo
Le tengo echado el ojo al Vlog Combo porque trae los accesorios que, si no, tendría que ir buscando uno a uno: un micrófono inalámbrico de solapa (el transmisor DJI Mic Mini 2), una luz de relleno cuyo brillo y temperatura de color se ajustan cada uno en tres niveles, un minitrípode, una empuñadura con rosca de 1/4 de pulgada, una bolsa de transporte y el mando Osmo FrameTap, con su propia pantalla táctil que muestra la imagen en directo. En una lectura, la cámara podría quedarse en el trípode mientras yo estoy sentada delante, sin perder de vista la imagen.
Para qué quiero usarla
Para vídeos cortos en Instagram y Threads: un vistazo entre bastidores mientras toma forma un libro nuevo, lecturas y presentaciones, paseos por los lugares de Leonberg que aparecen en mis historias, como el Pomeranzengarten o el casco antiguo. Y quizá, algún día, un vlog de verdad, de principio a fin.
Mientras tanto
Por ahora, la Pocket 4P es un deseo. Si algún día llega a mis manos, mostraré aquí lo que capta en Leonberg.